Bruselas apuesta por nuevas sanciones tras la movilización decretada por Putin y el anuncio de referéndums en el Donbás

Nuevas sanciones para responder a la decisión del presidente ruso, Vladímir Putin, de convocar referéndums en las repúblicas del Donbás y de movilizar a 300.000 reservistas para la guerra en Ucrania. Es la reacción de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien ha dicho lo siguiente a la CNN: “Estamos preparados para imponer nuevos costes económicos a Rusia, ya las personas y entidades dentro y fuera politicamente o económicamente. Ademas, propondremos [a los Estados miembros] nuevos controles de exportación de tecnología civil a medida que Rusia avanza hacia una economía de guerra total”.

“El presidente Putin está mostrando su debilidad”, dice Von der Leyen: “Trata de movilizar personal que está menos capacitado, menos experimentado, menos motivado. Y he quiere iniciar falsos referéndums en suelo soberano de Ucrania. Creo que esto requiere sanciones de nuestra parte nuevamente”.

Se trataría de la octava ronda de sanciones de la Unión Europea a Ucrania, algo que tiene que empezar a discutir el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, y los 27 ministros de Exteriores de la UE en Nueva York, donde están todos Asamblea General de Naciones Unidas.

“Ya dijimos que en caso de realizar este tipo de referendos, en caso de anexión, vendrían nuevas sanciones”, ha dicho Borrell antes de reunirse con los ministros europeos: “Comenzaré proponiendo qué hacer con las sanciones. Y reforzaremos nuestro alcance a todos los Estados del mundo para compartir con ellos nuestra fuerte preocupación por esta situación”.

Según Borrell, “la paz mundial está en peligro”. Y he añade: “El riesgo de un accidente nuclear no es despreciable. La mayor central nuclear de Europa está siendo bombardeada en su perímetro inmediato. Y la Agencia Internacional de la Energía Atómica nos dice que está funcionando en unas condiciones de precariedad alarmantes. No hay que ser alarmistas, pero hay que ser consciente de los riesgos. Y ahora nos dice Putin que he está dispuesto a utilizar todas las armas a su alcance. Y cuando alguien dice eso es porque en ‘todas’ incluye las armas nucleares. Es una enorme irresponsabilidad y algo completamente inaceptable para la comunidad internacional. Los ministros van a discutir la reacción europea, que no puedo anticipar porque mis colegas no estarían muy satisfechos. Pero ciertamente vamos a insistir en las medidas que hemos tomado de apoyo militar, de presión económica con sanciones sobre Rusia y de acción diplomática internacional”.

Borrell, en todo caso, ha afirmado que Europa no está en guerra: “Desde el principio hemos dicho que no somos beligerantes, que no estamos en guerra. Una cosa es dar apoyo militar y otra cosa es entrar directamente en la guerra. No es el caso, y no será el caso. No estamos participando en la guerra. No somos beligerantes. Solo estamos apoyando a Ucrania. La receta es más de lo mismo: apoyo militar, sanciones económicas e individuales y acercamiento diplomático al resto del mundo”.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha asegurado también desde Nueva York en una entrevista con Reuters: “Nos aseguraremos de que no haya malentendidos en Moscú sobre la gravedad del uso de armas nucleares… Y esa por la razón … que hemos sido tan claros en nuestras comunicaciones con Rusia sobre las consecuencias sin precedentes, sobre el hecho de que la guerra nuclear Rusia no la puede ganar”.

“Estamos preparados para un invierno duro”, ha dicho el noruego: “El invierno se acerca, va a ser difícil para todos nosotros. Pero la respuesta no es renunciar y dejar de apoyar a Ucrania. La respuesta, en todo caso, es dar un paso adelante y seguir apoyando a Ucrania”.

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